2/4/15

Comunicado del Encuentro Colectivo Docente: Un balance necesario

Iniciamos el año con un acuerdo paritario armado apresuradamente por el gobierno de Daniel Scioli y las cúpulas del SUTEBA y SADOP. Una paritaria que evidencia un pacto de paz y desnuda el papel penoso que estas conducciones tienen respecto a nuestras patronales.

El congreso de FEB votó un paro de 72 horas en rechazo de la oferta salarial del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Las seccionales opositoras de Suteba hemos acompañado estas medidas al tiempo que pusimos el esfuerzo en promover la participación y la movilización en la calle El paro fue contundente. Fue un golpe importante al acuerdo armado por el gobierno provincial y la cúpula del SUTEBA y SADOP. Fue expresión de rechazo a lo insuficiente del aumento salarial, al mantenimiento de las sumas en gris y en negro y al achatamiento de la pirámide salarial.

La contundencia del paro también desnudó la mentira del aparato celeste del SUTEBA de que “el 93 % de las asambleas docentes votó a favor de la aprobación del acuerdo paritario”. El masivo paro docente en la provincia de Buenos Aires cuestionó la legitimidad del acuerdo paritario y entorpeció el intento del gobernador de iniciar su campaña presidencial sin con ictos en la provincia de Buenos Aires

¿Y la unidad del Frente Gremial Docente Bonaerense? Se abrió una crisis en el Frente Gremial, que en su conjunto tantas veces ha jugado el rol de encorsetar los planes de lucha o las acciones de protesta.Esta vez la FEB dio pase libre al estado de ánimo de la base que rechazaba el acuerdo.

Esta crisis no debe confundirnos, debemos tener presente que la conducción de la FEB ha estado más pegada a cerrar acuerdos con las burocráticas conducciones del FGDB que a representar los docentes. Esa conducción también es responsable de cada acuerdo paritario cerrado hasta la fecha. Su comportamiento más democrático en esta ocasión no la exime de estas responsabilidades

Una coyuntura distinta

Los trabajadores/as iniciamos el 2014 con una fuerte devaluación del peso frente al dólar, una vertiginosa espiral in acionaria, un aumento de tarifas superior al 100 % y un extraordinario encarecimiento del crédito para los sectores populares. Fue el inicio de un duro plan de ajuste aplicado por el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y los sectores más importantes de la clase dominante.

La histórica huelga docente bonaerense de marzo de 2014 fue una respuesta al plan de ajuste. La burocracia sindical docente se encontró atrapada entre la dureza del ajuste del gobierno, expresada en sus topes salariales, y la reacción espontánea y masiva de los trabajadores docentes. Y tuvo que impulsar, en los hechos, la huelga indeterminada.

En el inicio del “año electoral” el gobierno nacional y el provincial modi caron algunos aspectos de su política y “bajaron, parcialmente, el ajuste”. Con el objetivo de prevenir la con flictividad laboral docente volcaron millones de pesos a reparar parcialmente algunas escuelas. Y comenzaron la negociación paritaria en diciembre y enero. Contaron para ello, una vez más, con la complicidad de las conducciones sindicales.

Todo parecía un trámite de fácil aprobación. Hasta que el 75 % de los delegados al congreso provincial de FEB votó el rechazo a la oferta salarial del gobierno y un paro de 72 horas. Un paro que fue masivo pero pasivo. Con asambleas minoritarias y movilizaciones poco numerosas, sin autoconvocadxs y con escasas asambleas de escuela o zona.

En 2014 la conducción Celeste no pudo sentarse a a rmar el acuerdo paritario sino después de un mes de huelga. Este año, una parte importante de la burocracia sindical a rmó sin un solo día de paro. Los paros han sido más bien de “protesta”: masivos pero insufi cientes para obligar al gobierno y a la celeste a reabrir la negociación paritaria. En este marco, se hace ineludible denunciar el carácter de un acuerdo paritario insu ciente, de la naturalización del pago en cuotas, de la inexistencia del restablecimiento del poder adquisitivo de nuestro salario, del achatamiento de la pirámide salarial. Exhibir la falacia de la ausencia de sumas en negro cuando el incentivo docente mantiene el carácter “no remunerativo”. También debemos evidenciar y denunciar el carácter de “representante del gobierno frente lxs trabajadorxs” (la celeste del SUTEBA, encabezada por Baradel y el moyanista SADOP) que han actuado como rompehuelga, llamando a los docentes a no realizar el paro y presentarse a trabajar

El ajuste económico sigue entre nosotrxs. Por eso se hace necesario rearmarnos para encarar nuevas batallas en mejores condiciones. Volvimos nuevamente a las aulas pero con un proceso abierto, porque nada está resuelto en educación: miles de docentes siguen sin cobrar íntegramente sus salarios. subsisten graves problema en la infraestructura escolar, la partida para comedores es tan magra como los alimentos que así pueden comprarse, el IOMA continúa con menos prestaciones, dada su utilización como caja política y siguen sin nombrarse cargos faltantes.

Como si esto fuera poco, en muchos casos la mejora salarial se la comerá la AFIP con la aplicación del impuesto sobre los salarios. Denunciamos también, la modi ficación de la función de la escuela pública que viene de las recientes reformas escolares como el cambio de régimen académico, que consagran una escuela para la contención social, donde el conocimiento aparece cada vez más acotado y escamoteado a los sectores populares.

Avanza la precarización educativa y como ejemplo de ello el Plan Fines se multiplica por todo país contribuyendo al vaciamiento de los secundarios. Sumado a esto el 30% de los docentes de Fines no cobraron, aun, el segundo semestre de 2014. En un año electoral, en un momento en que las disputas entre los de arriba con sus crímenes, su impunidad y sus miserias es exhiben sin pudor y ocupan la escena política, necesitamos que irrumpa nuestra voz desde abajo reclamando por razones tan genuinas y socialmente necesarias como la educación, la salud y una justicia verdadera.

Volvimos a las escuelas, volvimos para seguir organizándonos, para vincular nuestras acciones con los reclamos comunitarios,para a realizar ese permanente y perseverante trabajo anónimo que nos
permita rearmarnos para salir a pelear en mejores condiciones.

Desde el Encuentro Colectivo sostenemos que ese irremplazable trabajo de base es el cimiento para pelear por las reivindicaciones más inmediatas y el sustento para conquistar el mañana de un país donde los trabajadores de namos como se produce y como se distribuyen la riqueza y los conocimientos


ENCUENTRO COLECTIVO DOCENTE DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Lista Granate (Bahía Blanca), El Bondi (La Plata), La Verde (Alte Brown), La Fossati (La Matanza), La Bordó (Moreno), Lista Marrón (Fcio. Varela) Resistencia Colectiva (San Martín/Tres de Febrero), La Naranja (Avellaneda), Colectivo UniTE (Lanús), Bloque Sindical de Base (Gral. Sarmiento), La Naranja (Echeverría/Ezeiza), Docentes de Base (Gral Rodríguez), La Fragua (Ensenada), Encuentro Colectivo (Luján), Escuela X Escuela (Merlo) Agrupación Che docente (San Vicente/Presidente Perón), El Bondi (Berisso), Agrupación Docente Desde la Clase (Tigre/San Fernando), Praxis Docente (Vicente López), La fragua (Moron).

25/9/14

Sobre el Régimen Académico en el Nivel Primario

Los docentes, nuevamente, convidados de piedra

Como es costumbre en el sistema educativo de la provincia de Buenos Aires, los docentes somos notificados de la aprobación de una resolución que regula la vida escolar sin ningún tipo de proceso en el cual pudiéramos siquiera, pronunciar opinión. En rigor, no habría de qué sorprenderse. El sistema educativo argentino es sumamente jerárquico y reduce la participación de los docentes en la definición de políticas educacionales, a unos pocos espacios de carácter consultivo (es el caso de los Consejos consultivos del Consejo Federal de Educación).



En la provincia de Buenos Aires, los docentes tenemos “representantes” en el Consejo General de Cultura y Educación, órgano que cumple funciones sólo de asesoramiento en diversos temas. Además de esa limitación, la conformación del Consejo muestra los límites claros de la “democracia participativa”. Formado por 10 miembros nombrados por el Poder Ejecutivo, más el Director General que actúa como presidente, únicamente 4 de los miembros son docentes preseleccionados por el voto obligatorio de todos pero en una lista de 8, de los cuales es el mismo Poder Ejecutivo quien elige aquellos que ocuparán los 4 cargos. A ello se restringe la democracia del sistema educativo provincial que no concibe a sus docentes como ciudadanos políticos, que niega su participación en la toma de decisiones fundamentales y que, mientras tanto, no pierde ocasión de verter ríos de tinta acerca de la ciudadanía, la democracia y la democratización de las instituciones. Es por ello que denunciamos como animosa mentira los dichos mediáticos de la Contadora Nora de Lucía acerca de que los docentes participamos de la discusión sobre el “Régimen Académico” recientemente aprobado. Denunciamos, además, la falsedad que se plantea en los considerando de la resolución cuando expresa que se ha realizado, en diferentes etapas, “un proceso de consulta a docentes, directores…”. Es una contradicción flagrante que el Régimen plantee que se buscan “generar condiciones para la democratización de las instituciones” cuando el sistema educativo se asienta en la verticalidad en la toma de decisiones.

“Dispositivos específicos” y evaluación como respuesta técnica a problemas estructurales

Hay un supuesto que subyace a todo el documento: la sobreedad y la repitencia se solucionan mediante una modificación de las prácticas de evaluación de los docentes que, al parecer, las vendrían encarando con poco rigor, de manera rígida y sin contemplar las “trayectorias” individuales de los alumnos.

El Régimen da cuenta de una concepción de las instituciones escolares como fácilmente regulables, a través de intervenciones técnicas, que desconoce la historia reciente y los problemas estructurales de alumnos, docentes e instituciones. Pareciera subyacer un razonamiento que hilvana los siguientes elementos: hay bajos resultados en educación (altas tasas de repitencia y sobreedad), en consecuencia, se debe corregir la forma de evaluar de los docentes. No hay preguntas sobre las causas. Se hace caso omiso de las profundas consecuencias

de años de pobreza en la provincia que, si bien encontraron su momento crítico en el 2001, son precedentes y continúan hasta hoy. Se concibe a niños y docentes como sujetos ahistóricos, por fuera de las relaciones sociales y se minimizan o desconocen las consecuencias en las denominadas “trayectorias escolares” de años de mala alimentación, problemas de vivienda, de salud y de trabajo.

Numerosas investigaciones muestran la necesidad de abordar las consecuencias de la pobreza no de forma sectorial sino de manera integral. No se trata de excusar la parte que nos toca. Los bajos resultados escolares no hacen más que poner en evidencia lo deficitario de las políticas sociales y educacionales impulsadas.

Frente a ello, se coloca ya no a la educación sino a la evaluación como llave mágica con la que se pretende solucionar problemas estructurales. Las consecuencias de décadas de pobreza, hambre, desocupación no se solucionan con medidas aisladas e insuficientes sino que necesitan de políticas agresivas –en el sentido de potentes- para afrontarlas.

Por otra parte, en lo que hace a la educación, la sobreedad y la repitencia no se solucionan con un nuevo “proyectito”. Se necesitan políticas que estos últimos años han sido sumamente insuficientes: creación de jardines públicos en todos los distritos para garantizar la obligatoriedad, creación de los cargos necesarios (docentes, preceptores, equipos de orientación escolar, etc.), formación de docentes continua, sistemática y en horario escolar, equipamiento en todas las escuelas de forma corriente y no a través de programas focalizados, infraestructura adecuada con mantenimiento periódico. Sólo así se garantiza el derecho a la educación que dice pretender garantizar el Régimen Académico. En ese sentido, se miente cuando en el capítulo II se plantea que la provincia “garantiza el cumplimiento de la obligatoriedad escolar a través de instancias y condiciones institucionales, materiales, pedagógicas y de promoción de derechos (…) mediante acciones que aseguren una educación de calidad”. El estado de las escuelas de la provincia muestra la falsedad de esa declaración.

La intensificación del trabajo de los docentes

Hay otro supuesto que subyace a todo el documento: quizás hace falta aclararlo, el sistema educativo de la provincia no es el de Finlandia. Los docentes estamos mal pagos, muchos trabajamos doble y triple turno y, por si no fuera poco, hace al menos dos años que miles de docentes ni siquiera cobramos. Para cumplir la tarea con responsabilidad y garantizar una “educación de calidad” se necesitan horas institucionales para planificación de las propuestas pedagógicas, reuniones con familias, reuniones para acuerdos institucionales, elaboración de propuestas conjuntas, formación, etc., etc., etc. La cantidad de “dispositivos” institucionales que plantea el Régimen implica otras condiciones de trabajo que están lejos de ser las existentes. El seguimiento de los procesos individuales de cada alumno, el diseño de actividades según las necesidades específicas, proyectos de sobreedad y de “anticipación y profundización de la enseñanza” sólo son posibles si se cuenta con los tiempos necesarios. De lo contrario, produce intensificación del trabajo. En las condiciones actuales, los docentes intentamos abordar esas cuestiones lo más seriamente que las limitaciones institucionales nos lo permiten. El Régimen no hace más que intensificar nuestro trabajo, es decir, genera más trabajo por el mismo salario y la misma cantidad de horas. Así, se profundiza la tendencia hacia formas de organización del trabajo que promueven la multi-tarea y la eliminación de los “tiempos muertos”

Una vez más, la DGCyE repite su política sistemática: diseñar políticas sin la participación de los docentes, concibiéndonos como meros ejecutores. Si bien se afirma que “la evaluación es una cuestión compleja y que hay múltiples concepciones y tradiciones sobre la misma en las escuelas”, a renglón seguido se detallan una serie de pautas de forma prescriptiva. Se concibe a los docentes como “tábulas rasas”. Si se reconoce que hay múltiples concepciones y tradiciones sobre la evaluación, la propuesta no se puede establecer autoritariamente sino que debe ser resultado de un debate previo, serio y fundamentado, con aquellos que afrontamos la tarea diaria de enseñar.

El foco en los indicadores educativos y en la eficiencia: bajar los costos a como dé lugar

En una década en la que las estadísticas oficiales fueron sistemáticamente tergiversadas en función de los intereses gubernamentales –al punto de intervenir nada menos que el INDEC- y luego de años en los que asistimos a la flexibilización de los criterios de evaluación para que “todos pasen”, la reformulación de la escala de calificaciones no hace más que generar sospechas y preocupación (eliminación de las calificaciones 1 a 3; 4 a 6, desaprobado; 7 a 10 aprobado).

El control de los indicadores de “resultado educativo” (tasas de promoción, repitencia, sobreedad y abandono interanual) viene siendo objeto de regulaciones en el Nivel secundario y se ha incrementado desde 2012. En aras de una pretendida “inclusión” de los estudiantes, se pretende mejorar cuantitativamente los indicadores educacionales, a como dé lugar, para mejorar la posición en la comparación inter-provincial e internacional y generar un sistema “más eficiente” (que elimine el “gasto educativo” que implica cada “repetidor”).

La presión sobre la evaluación y el incremento de los controles externos genera, para los docentes, pérdida de autonomía y de control sobre su propio trabajo y expresa una desconfianza sobre sus conocimientos. Así, se profundizan los procesos de descualificación de la fuerza de trabajo de los docentes y se abona al sentimiento de “sinsentido” respecto de la tarea. Se coloca, además, la responsabilidad por los resultados de aprendizaje de los niño/as únicamente en los docentes, desconociendo los múltiples factores que intervienen y sin mejorar, sustancialmente, las condiciones para la enseñanza y el aprendizaje.

No se trata de un desinterés, como docentes, frente al problema de la repitencia, la sobreedad y el “abandono escolar”. No partimos de concepciones elitistas sobre la escuela. Lo que nos preocupa es, que bajo el discurso de la “inclusión”, se profundicen las desigualdades y se vaya en sentido contrario a la democratización del conocimiento. No nos importa la escala en sí misma (que, de todos modos, es muy objetable); nos importa la mentira y las soluciones fáciles.

La flexibilidad como panacea

El Régimen busca promover “recorridos diversificados y flexibles” para dar “la oportunidad a todos los alumnos de transitar espacios de aprendizaje diferentes en distintos momentos”. La flexibilidad para la organización de los grupos escolares (distinta al criterio de edad y /o año escolar acreditado) y en los tiempos para la acreditación (por ej, la promoción de alumnos con sobreedad antes del 31 de julio) es impulsada como respuesta que, en sí misma, redundará en mejores resultados. No se explicitan los fundamentos pedagógicos de la propuesta. Desde el planteo del Régimen Académico, todo lo flexible parece ser positivo.

Nuestra preocupación no surge de una mentalidad burocrática y rígida que nos impide enfrentar cambios. La reducida jornada escolar (salvo en las pocas escuelas de jornada extendida) y la falta de docentes (preceptores, EOE, etc.) para afrontar los múltiples nuevos “formatos” que se establecen (Ej: “Sistema de Promoción Acompañada” para los niños de 2º a 6º que promuevan de año adeudando la acreditación de un área; plan de trabajo en función de las trayectorias y necesidades de los niños para la “anticipación y profundización de la enseñanza” para “los alumnos que no logren los aprendizajes esperados”, etc.) nos permiten afirmar que lo que se flexibiliza no son sólo los formatos escolares sino el trabajo de los docentes.

En 3 hs y media diarias no es posible enseñar, seriamente, lengua, matemática, ciencias sociales y naturales, inglés, educación física y artística, reunirse con padres y con docentes de la escuela y de otros niveles, organizar consejos, promover acciones flexibles, diseñar proyectos varios, reflexionar e intervenir sobre el recorrido académico de cada niño/a, discutir profundamente las concepciones de enseñanza, de aprendizaje, de niñez, de pobreza, de derecho, de desigualdad, de democracia, de evaluación… Y todo por un salario que día a día pierde su valor, que obliga al sobre-cargo y que genera agotamiento físico y psíquico.

La mentira del trabajo colectivo

A lo largo de todo el documento se hace referencia a la responsabilidad colectiva de todos los integrantes de la institución en el desarrollo de diversos proyectos y planificaciones (“procesos de integración de los alumnos con necesidades educativas derivadas de la discapacidad”, “Proyecto Institucional”, planificaciones didácticas, elaboración de Proyectos para el abordaje de la sobreedad escolar con tiempos complementarios, etc.). Se plantea que se deberán promover acciones para la articulación entre niveles y la realización de “prácticas compartidas” y “mesas de trabajo” de manera de generar la continuidad en los procesos de aprendizaje. Reiteramos que, en las condiciones de trabajo actuales, todo intento por generar procesos colectivos serios y sistemáticos parten del voluntarismo de los propios docentes y de la intensificación de su trabajo. Es mentira que ello pueda llevarse a cabo sin los tiempos institucionales suficientes y necesarios.

Acuerdos y constitución de Consejos de Convivencia y relaciones familia/escuela: sólo hay cogobierno para la regulación del orden

El Régimen establece la necesidad de “afianzar los procesos de democratización tanto de los vínculos como de las prácticas escolares. Establecer estrategias de cuidado integral de todos los sujetos involucrados y garantizar el principio de inclusión educativa”. Se establece el deber de organizar Consejos de aula, Consejos de Ciclo y Consejo de Convivencia de la escuela como “órganos colegiados”. Se afirma el deber de construir Acuerdos Institucionales de Convivencia que supongan “en primer lugar establecer una auténtica comunicación entre todos los actores institucionales: directivos, docentes, alumnos, familias, escuela, personal auxiliar, representantes legales, etcétera. Sólo a través del debate público, la consulta, la participación de todos ellos se hace posible garantizar la convivencia democrática en la escuela. Se trata de una tarea de producción colectiva gradual en la que están involucrados niños y adultos…”.

La participación se limita, así, a la regulación de la “convivencia” en la búsqueda por dar respuesta a las situaciones de violencia que estallan, día a día, en las escuelas. No tenemos dudas de que son problemáticas que deben ser profunda y colectivamente abordadas. Sin embargo, nuevamente, sin las condiciones necesarias y sin los tiempos suficientes, presumiblemente tiendan a convertirse en una obligación burocrática más.

Consideramos fundamental la democratización, la participación y el debate público en la escuela. De la misma manera, creemos que la comunicación frecuente con las familias es un elemento de suma importancia para acompañar a cada alumno en sus aprendizajes. Pero ello no puede concebirse seriamente si se limita a algún encuentro esporádico y en medio de múltiples tareas.

Los niños y niñas de las escuelas públicas de la Provincia de Buenos Aires no necesitan un Régimen Académico para aprender. Lo que necesitan es un gobierno que, en lugar de ajustar su presupuesto, pague los salarios que adeuda, cubra las decenas de miles de cargos sin cubrir, cree instituciones de nivel inicial, equipe a las escuelas, ponga en condiciones los edificios, mejore el salario y las condiciones de trabajo y garantice las políticas necesarias para que los niños/as que ingresan al nivel primario cuenten con las condiciones fundamentales para aprender.

31/3/14

Si hubiésemos arrancado las clases sin chistar...

Compañer@s:

Si hubiésemos arrancado las clases sin chistar, todavía no tendríamos propuesta.

Si hubiésemos arrancado después de las 72 horas de paro de Baradel, tendríamos un 22 % de recomposición en promedio.

Si hubiésemos vuelto la semana pasada, nos hubieran descontado los días de paro.

Si volvíamos a principio de la semana, la paritaria se cerraba hasta el 2015.

¡Vencimos la conciliación obligatoria, vencimos la amenaza de los descuentos, vencimos el recurso de amparo y la precautelar, vencimos el encarnizado ataque de los medios de des-información! Ahora vamos a seguir peleando desde otro lugar, lo que incluso nos potencia, porque vamos a reencontrarnos con los pibes y pibas en las escuelas.

NO ESTAMOS DERROTADOS, avanzamos mucho en organización y conciencia del lugar que ocupamos en la sociedad. Llevamos el piso de las paritarias para el resto de los trabajadores del 20 al 32 %, y vamos a seguir peleando por todos los puntos que falta cumplimentar.

Tenemos un segundo round de la paritaria salarial en septiembre, donde exigiremos un aumento en serio al básico y no sumas en gris oscuro que distorsionan la pirámide salarial y fragmentan el salario docente. Y hasta entonces, con autoconvocados podemos organizar actividades para conseguir el resto de los puntos que nos preocupan y fortalecer la herramienta sindical a través de la afiliación masiva para que no decidan por nosotros.

NOSOTROS GANAMOS, porque la lista celeste quedó expuesta frente a la base docente con todas sus miserias. Nosotros ganamos, porque nos volvimos a encontrar en la calle y las asambleas, jóvenes docentes, portadores de nuevos métodos, y viejos luchadores portadores de muchas experiencias.

Nosotros ganamos, porque retomamos las mejores tradiciones de lucha y organización del movimiento docente, herederas de la huelga de 1988 y de las autoconvocatorias del 2001. Nosotros ganamos, porque lo que votamos entre todos lo vamos a seguir sosteniendo hasta conseguirlo. Nosotros ganamos, porque cuando volvamos a las escuelas, volveremos como sujetos diferentes. Nosotros ganamos, porque nos volvimos a encontrar con el apoyo de los padres y los alumnos. Nosotros ganamos porque nadie pudo callar nuestra voz rechazando el acuerdo. Nosotros ganamos, compañer@s, porque ellos no lo hicieron.

EMPECEMOS A PENSAR CÓMO VAMOS A SEGUIR PELEANDO, porque lo salarial solo es una parte del todo. Este saldo organizativo, de conciencia, de crecimiento, es muy importante; esto y entender que la pelea continúa, que NADA ESTÁ RESUELTO, que desde las escuelas, desde todos los barrios, vamos a seguir reclamando lo que sabemos que es justo, y lo más importante, que NO ESTAMOS SOLOS.

¡Viva la lucha docente! ¡Viva la escuela pública!

29/3/14

Resoluciones de la Asamblea de Autoconvocados de Malvinas Argentinas

¡Lunes y martes seguimos con el No Inicio!

Con la presencia de unos 400 docentes la asamblea se detuvo a estudiar la grilla de la propuesta gubernamental y a constatar que, aunque es un avance ante las negativas y amenazas anteriores, la oferta es absolutamente insuficiente para el reclamo salarial docente y para la solución a las diversas problemáticas planteadas por la comunidad. Como los graves problemas de infraestructura que siguen en promesas, IOMA, las deudas de sueldos docentes, el cierre de cursos, comedores escolares, etc. Reclamos por lo que hemos salido a la lucha junto a la comunidad educativa.

Salarialmente se otorga un aumento de $200 al básico ahora y otros $200 a cobrar en septiembre, hasta marzo de 2015. O sea, si “con $1800 de Básico no comemos”, no creemos que eso se revierta con $2.000 de Básico. Seguimos sin entendernos con Scioli y Cristina…

El inicial del MG va de $3600 a $4450 y en septiembre a $5000, hasta marzo de 2015.
Al cobrarse muchas cifras en gris y en negro (no van al Básico), se achata la escala salarial entre el que se inicia y el que tiene 16 años de antigüedad, por lo que cobrarían lo mismo.

Sintéticamente, evaluamos que hay fuerza y unidad con la comunidad como para obtener mucho más que esto. Y que son el gobierno y Baradel y Petroccini los que están desesperados porque se levante el conflicto, no los docentes.
Ante el intento de volver a traicionar nuestra lucha la Asamblea, luego de un amplio debate, resolvió:

1- Rechazar por insuficiente la propuesta gubernamental.

2- Seguir con el No Inicio de clases el día lunes y martes.

3- Preparar volantes para los padres para explicar las razones de nuestro rechazo y seguir contrarrestando la campaña del gobierno, la burocracia de SUTEBA y FEB, los medios de comunicación, que quieren hacer creer a la sociedad que obtuvimos un fuerte aumento salarial y se resolvieron las cuestiones que reclamamos.

4- Llevar estas propuestas a la reunión de los SUTEBA opositores y autoconvocados para proponer que unifiquemos el rechazo y las acciones de lucha a adoptar.

5- Llevar afiches entre hoy y el domingo desde los zonales a todas las escuelas, donde desde ya informemos a la comunidad que el lunes no hay clases y los principales puntos de rechazo

6- Hacer asambleas con los docentes de las escuelas para llevar estas resoluciones y organizar la continuidad del No Inicio. Y que se voten los mandatos para la nueva asamblea de autoconvocados de Malvinas a realizarse el martes, con lugar y horario a determinar.

7- Participar con los docentes de Tigre y Escobar en la marcha de las antorchas a la Quinta Presidencial de Olivos, este domingo a las 18 hs, invitando a toda la comunidad. Nos citamos a las 17 hs en la EP 1 para ir con autos y tren, con nuestras banderas.
8- Proponer a los SUTEBA opositores asistir el lunes a las 12 hs a la Casa de la Provincia de Bs. As. junto con UDOCBA y todos los sectores que decidan rechazar el acuerdo Scioli-Cristina-Baradel-Petroccini, para mostrar que somos muchos los que lo rechazamos.

9- Repudiar y denunciar en todos los ámbitos que corresponda, la brutal agresión sufrida por nuestras compañeras y compañeros docentes de parte de la patota de la Celeste de SUTEBA y de la CTA el día viernes 28, al negarles el ingreso a la asamblea a donde iban a llevar las propuestas de los docentes autoconvocados. Y exigir que se reconozca que allí la votación mayoritaria fue por el rechazo a la propuesta.

10- Exigir a CTERA que convoque a un paro nacional en apoyo a todos los docentes en lucha del país y se movilicen el viernes 4 de abril a plaza de mayo, fecha que se cumple otro aniversario del asesinato de Carlos Fuentealba.

11- Apoyar el paro nacional convocado por la CGT para el 10 de abril, impulsando que la docencia lo haga de manera activa.

La lucha sigue, con unidad, coordinación y organización democrática, podemos quebrar el acuerdo del FGD con el gobierno.

Autoconvocados de Malvinas Argentinas.